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Noticias de El Salvador - ContraPunto

Abril 16 / 2014

Gobierno presenta reforma del Sistema Nacional de Salud

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Por Fernando de Dios

Las autoridades de salud explican las claves de un proyecto que pretende extender la asistencia a todo el país y solucionar algunas disfunciones históricas de la prestación de este derecho básico de la ciudadanía...

 

SAN SALVADOR – Si algo tiene que cambiar en El Salvador es el acceso ciudadano a la salud, una de las más clamorosas carencias sociales del país.

 

El gobierno se propone impulsar una reforma radical del Sistema Nacional de Salud que lo generalice y lo extienda a todo el territorio nacional mediante equipos médicos integrados en el interior de las comunidades. A la par, se crearán una serie de instancias para mejorar el abastecimiento de medicamentos y la coordinación del sistema, con la máxima de optimizar los recursos de que se dispone.

 

Es la esencia del proyecto, basado en ocho líneas estratégicas, que presentaron este lunes el presidente Mauricio Funes y la ministra de Salud, Maria Isabel Rodríguez, en Ilobasco.

 

Según el presidente, el sistema llegará a los 262 municipios del país en un plazo de cuatro años y supondrá oportunidades de empleo para más de 14,000 mil profesionales del área de salud.

 

En la presentación, Funes ha hablado de “revolución” y de “cambio real” para referirse a este ambicioso proyecto, para el que el presupuesto del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) se incrementará en $110 millones en 2011.

 

 

Médicos en las comunidades

El programa estrella del nuevo sistema es la Red Integrada de Servicios de Salud, que pretende generalizar el servicio con un sistema basado en Equipos Comunitarios de Salud Familiar (Ecos), que realizarán una cobertura de todo el territorio nacional bajo la premisa de que será el Estado el que moviliza el servicio de salud hacia la ciudadanía en lugar de ser ésta la que se moviliza para buscarlo, como ocurre en la actualidad.

 

Estos equipos, que ya trabajan en programas piloto desde agosto en 74 municipios, están formados por cinco personas: un médico, un enfermero, un auxiliar de enfermería, un promotor de salud y una persona polivalente.

 

Cada Ecos tendrá a su cargo a 200 familias, a las que irá controlando en todos los aspectos relativos a la salud, incluidas cuestiones como la salubridad de la vivienda, el agua y alimentos que consumen y otros condicionantes, pues el personal médico estará presente constantemente en las comunidades.

 

“Es una cuestión que va más allá de simplemente sentarse en el escritorio y esperar a que llegue el enfermo”, explica el viceministro de Políticas de Salud, Eduardo Espinoza.

 

Por encima de esta red primaria, por cada ocho Ecos Familiares habrá un Ecos Especializado, que se ocupará de supervisar el trabajo de aquéllos y de cubrir necesidades médicas más específicas. En estos grupos habrá tres médicos, un pediatra, un psicólogo, un odontólogo, un técnico de laboratorio clínico y un enfermero y un auxiliar de enfermería.

 

 

Con esta red, según explica Eduardo Espinoza, además de acercar a la población el servicio sanitario en el primer nivel de atención, se contribuirá a descargar de pacientes y trabajo a los hospitales, tanto los departamentales (segundo nivel) como los hospitales especializados de la capital (tercer nivel). Así podrán hacer un uso más eficiente de sus recursos.

 

“El objeto del trabajo de los Ecos – puntualiza Espinoza – es acercar los servicios de salud a la población, pero también incrementar el poder de resolución del primer nivel, que ahorita está resolviendo aproximadamente entre un 30 y un 40 por ciento de la demanda de los servicios de salud, cuando teóricamente deberían responder a no menos de un 85 por ciento”.

 

Con ello, se lograría también un mejor aprovechamiento de los profesionales, puesto que, como dice Espinoza, “tenemos cirujanos en el Rosales que están sacando uñeros, que son cosas que deberían resolverse en el primer nivel”.

 

Otro objetivo que se persigue con este sistema, es el de mejorar el acceso a aquellos medicamentos que sólo pueden ser adquiridos por prescripción de un especialista. Al estar todos los especialistas en San Salvador, explica el viceministro, hoy una persona tiene que venir desde cualquier rincón del país para obtener ese medicamento, lo que quedará solucionado con los Ecos Especializados.

 

En cuanto al incremento de personal que este plan requiere, Espinoza asegura que hay disponibilidad de profesionales, pero que el MSPAS deberá incidir en la capacitación y motivación de éstos, porque se está empezando a extender la idea de que trabajar en un Ecos es degradarse por tener que estar visitando las casas y las comunidades de los pacientes.

 

En cuanto a la infraestructura necesaria para los Ecos, el viceministro expone que está en proceso “la construcción de una infraestructura sanitaria importante”, pero que mientras tanto, la gente está donando viviendas y locales comunitarios, “porque están entusiasmados con la posibilidad de tener un equipo de salud cercano a sus viviendas”.

 

 

El abastecimiento de medicamentos

El asunto que más preocupa a la ciudadanía en lo referente a la salud pública es el desabastecimiento de medicamentos en hospitales y unidades de salud. En lo referente a la opinión pública, es el talón de Aquiles del sistema. 

 

Hace sólo unos días, un diario local publicaba una lista de 106 medicamentos que supuestamente no se podían encontrar en el Hospital Nacional Rosales.

 

El presidente Funes aseguró este lunes que esa información no es cierta y que el nivel de desabastecimiento de los hospitales salvadoreños se ha reducido a una tercera parte durante su mandato, situándose en la actualidad en un 15 por ciento.

 

El viceministro Espinoza dijo a ContraPunto que esa noticia era “una mentira de principio a fin”, y que de la lista publicada, en el Rosales sólo hay carencia de 7 medicamentos, cinco de los cuales ya no se compran porque hay alternativas terapéuticas mejores.

 

Aun así, admite que hay cierto nivel de desabastecimiento, pero contrapone la citada información con la actitud de los diputados de los grupos de derecha de la Asamblea Legislativa, que no han apoyado el proyecto de Ley de Medicamentos elaborado por el MSPAS y que se encuentra entrampado en la comisión correspondiente.

 

“Podríamos tener ahorita completamente abastecida la red hospitalaria si la Ley de Medicamentos hubiera sido ya promulgada en los términos en que nosotros la enviamos a la Asamblea Legislativa”, afirmó Espinoza.

 

Aun a falta de esa ley, que propone el control de precios y el traspaso de todas las competencias sobre fármacos al MSPAS, la reforma del Sistema Nacional de Salud presentada este lunes prevé la creación de una Dirección de Medicamentos y Productos Sanitarios para promover el uso racional de éstos.

 

Además, el ministerio fortalecerá el control de calidad de los medicamentos y vacunas que compra y distribuye a la red pública de farmacias.

 

Para ello, el proyecto también contempla la creación del Instituto Nacional de Salud, que contendrá una infraestructura de laboratorios en los que se controlará, además de la calidad de los medicamentos, la del agua, alimentos, aire y todo tipo de contaminantes que estén en el ambiente y puedan afectar a la salud de las personas.

 

Será financiado, según el viceministro, con un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de $60 millones que aún no ha sido ratificado por la Asamblea Legislativa. También hay una propuesta del gobierno de Taiwán para financiar la obra física de la instalación, que en cualquier caso no estará operativa en lo inmediato.

 

 

Integración con el ISSS

Uno de los objetivos que se ha marcado el equipo del actual MSPAS desde su llegada al mismo es equiparar los servicios de la sanidad pública con los que ofrecen el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) y Bienestar Magisterial a sus asegurados.

 

“Resulta una inequidad que un 23 por ciento de la población (que es la que tiene la cobertura del ISSS) tenga más y mejores prestaciones que lo que puede dar el MSPAS”, expone el viceministro.

 

Para solucionar esa inequidad, no es que se vaya a rebajar el nivel de atención que presta el ISSS, asegura Espinoza, sino que se debe trabajar para que sea la red pública la que se vaya acercando paulatinamente a ese nivel.

 

“El MSPAS tiene primero que incrementar la cantidad y calidad de los servicios, de tal manera que no opere en detrimento de las prestaciones que tienen los asegurados ahorita, sino que al revés. Una vez el MSPAS alcance ese nivel, se fusionará”, concluye.

 

Mientras tanto, el MSPAS y el ISSS empezarán a trabajar juntos en algunos lugares donde este último no tiene infraestructura, cofinanciando proyectos “para ir conociéndonos mejor e ir avanzando hacia la integración”.

 

 

Sistema Nacional de Emergencias y Sistema Único de Información

Otros aspectos que aborda la reforma del Sistema Nacional de Salud son la articulación de un Sistema Nacional de Emergencias que, integrado con otras instituciones como la Policía Nacional Civil, el Ejército, Comandos de Salvamento y Cruz Roja, sea capaz de brindar atención inmediata a lesionados en accidentes, hechos violentos o desastres naturales.

 

Para ello se adquirirán ambulancias medicalizadas y helicópteros para poder llevar a las víctimas estabilizadas a los hospitales, en los que se construirán salas de urgencias.

 

Por otra parte, actualmente el registro de datos del MSPAS está desperdigado en más de 40 sistemas informáticos incompatibles entre sí. Se pretende unificarlos para optimizar el registro de natalidad, mortalidad y otros, como el control de epidemias, que no están debidamente clasificados.

 

 

Participación ciudadana

Por último, como gran novedad, el proyecto presenta la posibilidad de que la ciudadanía controle todo este proceso mediante el Foro Nacional de la Salud, un organismo autónomo formado por organizaciones ciudadanas que ya funciona desde hace aproximadamente un año.

 

Según el viceministro Espinoza, la mayoría de organizaciones integradas en este foro pertenecen a la Alianza Ciudadana contra la Privatización de la Salud, aunque se están uniendo otras.

 

“Nosotros vemos en el foro una instancia de contraloría social, de construcción participativa de las políticas públicas y de evaluación del sistema”, explica el funcionario. Y añade que, aunque el MSPAS ha impulsado su creación, el foro no depende del ministerio, sino que es totalmente autónomo.

 

Margarita Posada, presidenta del comité organizador del Foro Nacional de Salud, explica que su labor será crear comités comunitarios que realizarán una labor de contraloría del desempeño de las autoridades de salud, haciendo presente a la ciudadanía en el proceso.

 

Además, se establecerán seis mesas temáticas que se ocupen de asuntos como salud sexual reproductiva, agua, medicinas y salud, saneamiento ambiental, prevención y mitigación de riesgos y redes de salud, en las que se integrará a instituciones y personas especializadas en las áreas respectivas y se trabajará directamente con los empleados de salud pública.

 

Posada enfatiza que es la “primera vez en la historia de nuestro país que se abre la puerta desde las autoridades para hacer este proceso de contraloría y de propuestas de políticas”.

 

El presidente Funes aseguró en la presentación de esta reforma que en 2014 se llegará a un 5 por ciento del Producto Interno Bruto dedicado a salud. Hoy ese porcentaje se mueve alrededor del 1,5 por ciento. El viceministro Espinoza considera que para hacer realidad y poner en práctica todas estas medidas, además de tiempo, se necesitarán alrededor de $500 millones.

 

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