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Noticias de El Salvador - ContraPunto

Julio 25 / 2014

Cuento viejo: las maquilas siguen violando los derechos laborales

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Las maquilas constituyen una fuente de trabajo para un buen porcentaje de mujeres salvadoreñas, sin embargo aún sigue siendo una de las industrias que más atenta contra los derechos humanos y laborales de las mujeres.

Por Marcela Vaquero

SAN SALVADOR - En la actualidad, los casos de violación a derechos laborales y humanos en las maquilas florecen a plena luz del siglo XIX y El Salvador no es ajeno a ellos.

 

Miriam Romero, de 35 años, es una salvadoreña que ha sido víctima de este tipo de abusos. En abril de 2008 comenzó a trabajar como operaria de la Industria Yahr, ubicada en Ayutuxtepeque, San Salvador.

 

Los primeros meses, como ella señala, fueron lo bastante buenos para brindarle una esperanza de estabilidad laboral y económica. Ganaba de 15 a 20 dólares diarios, según la cantidad de trabajo que le asignaran. Sin embargo, su situación cambió por completo cuando se vio en la necesidad de comunicar a sus superiores que se encontraba en estado de embarazo.

 

“Desde el momento en que les dije que estaba embarazada cambió todo”, comenta Romero a ContraPunto.

 

Trabajo para ella nunca había desde que se enteraron de su estado. Sus ingresos bajaron a cuatro dólares diarios debido a la poca cantidad de trabajo que le asignaba su supervisora. Su situación económica comenzó a verse afectada y de igual forma su salud.

 

Tampoco podía hacer uso de la cobertura médica del Seguro Social, pues siempre que intentaba pasar sus controles prenatales le informaban que la compañía no estaba solvente con su seguro. De esta forma, se vio forzada a tratar su embarazo en una Unidad de Salud Pública y renunciar al trabajo.

 

“A ninguna mujer embarazada le deseo que pase por una situación similar a la mía”, agrega Romero.  

 

Casos como los de Romero son lo que se suman a la violación de los derechos laborales y humanos de la mujer en la maquila que ha registrado el monitoreo realizado por la Concertación por un Empleo Digno para las Mujeres (CEDM), integrado por  Las Mélidas, Ormusa, Mujeres Transformando, Las Dignas y Federación de Asociaciones o Sindicatos Independientes del El Salvador (Feasies).

 

Entre los principales derechos que son violentados, según el informe, en esta industria se encuentran los despidos injustificados, discriminación por maternidad, apropiación y retención de cuotas laborales, entre otros.

 

El monitoreo, hecho público el pasado 22 de febrero, está basado en denuncias recibidas, en el periodo de enero 2009 a enero de 2010, por las diferentes organizaciones que forman parte de la CEDM.

 

El informe da a conocer el nombre de las principales compañías textiles que sobresalen por el número de denuncias o por la falta de resolución en casos denunciados. Por ejemplo, Industria USAL, Maquibordados ABBA, Hermanos Textil, Oceana Sky, Kolintex, Ketts, Industria Florenzi, F&D, entre otras.

ContraPunto intentó hablar con ejecutivos de algunas de estas industrias, pero las entrevistas no fueron otorgadas.

 

Abuso tras abuso

Las maquilas constituyen una buena parte de la generación de empleos en el país, y sin embargo aún no existen normativas claras que permitan proteger a las trabajadoras de los diversos abusos laborales.  

 

Datos recolectados por ContraPunto sobre las denuncias que reciben algunas organizaciones que integran la CEDM arrojan cifras alarmantes sobres las principales violaciones a los derechos laborales de la mujer.

 

La organización Las Mélidas en el 2009 recibió 58 denuncias por despido injustificado, 245 por apropiación y retención de cuotas laborales, 113 por discriminación por maternidad y 165 por acoso sexual.

 

En el caso de Las Dignas tienen un registro de 52 denuncias por despidos injustificados, 13 casos que atentan contra la integridad física y emocional (acoso sexual y explotación laboral) y 10 casos de licencia por maternidad sin remuneración.

 

Feasies cuenta con un número generalizado alrededor de 65 denuncias que engloban diferentes tipos de violaciones a los derechos laborales. 

 

Según Claudia Interiano, asesora legal en Las Dignas, existen tres categorías que utilizan para calificar a una empresa como violadora de los derechos laborales y humanos. En primer lugar, la gran cantidad de denuncias que señalen abusos laborales en una empresa. Segundo, si los empresarios no pagan la totalidad de los daños causados o pagos atrasados a las empleadas. Y  finalmente, si el patrono no toma medidas disciplinarias dentro de la empresa para evitar los casos de acoso sexual que sufren las mujeres.

 

Paradójicamente, las denuncias que reciben las organizaciones no presentan mayor variante en cuanto a la nacionalidad de las empresas. Industrias salvadoreñas como extranjeras reciben aproximadamente el mismo porcentaje de denuncias por violación a los derechos laborales.

 

Para Victoria de Avilés, Ministra de Trabajo, el que las empresas violenten los derechos laborales de las mujeres se debe a que no hay una cultura de cumplimiento de las legislaciones o simplemente se tiene un desconocimiento de las normativas de este país.

 

“Aún no se ha podido consolidar del todo esa cultura de respeto a las normativas en el país”, explica avilés.

 

Por mencionar un ejemplo de los abusos que comete esta industria contra las trabajadoras se puede mencionar el caso de la fábrica textil Lido Industria, ubicada en la carretera que conduce hacia Santa Ana. Dicha empresa despidió, entre agosto de 2006 y marzo de 2007, a 34 mujeres por participar en un paro de labores que pretendía reclamar indemnizaciones legales en casos de despidos. 

 

En el 2009 la Fiscalía General de la República contabilizó alrededor de 63 denuncias a  maquilas por el delito de apropiación y retención de cuotas laborales.

 

Hasta la fecha, el Ministerio de Trabajo ha contabilizado 1,022 inspecciones en el periodo que comprende de junio a diciembre. Esto debido a  la gran cantidad de denuncias recibidas en ese lapso. De igual forma, en lo que va del año han realizado 257 inspecciones en las maquilas.

 

Sin embargo, la multa que reciben estas empresas, de ser encontradas culpables, es de una cantidad muy baja que ni siquiera puede retribuir los daños que causa a las mujeres.

 

Las multas impuestas pueden ir desde $1 a $57.14 dólares según sea el caso y la reincidencia de éste. Unas multas de risa.

 

Las violaciones tienen género

A lo largo de la historia a la mujer se le relaciona con actividades ligadas a la confección y por ello, la industria maquilera se adapta precisamente a esa idea social que se mantiene todavía en  la actualidad.  

 

A nivel nacional, según el Banco Central de Reserva, se estima que el 83.96% de las personas que laboran en este sector son mujeres; el 80.69% se desempeñan como obreras, el 0.54% son técnicas de planta, el 1.31% es personal de oficina, el 1.30% supervisoras y el 0.11% son gerentes.

 

Los datos reflejan que la mujer está teniendo mayor presencia en esta industria. No obstante, eso no significa que sean las que realicen los trabajos con mayor remuneración económica y obtengan mejores ingresos.

 

“En este sector la maquinaría pesada y con mejor remuneración la manejan los hombres. Hasta en este sentido se le discrimina a la mujer por creerla incapaz de realizar las mismas labores de los hombre” dice Interiano.

 

Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) de 2008, la mujer gana $0,89 por cada dólar que gana un hombre. Para el caso del mercado laboral salvadoreño, la brecha salarial por sexo es de casi el 12%, según el estudio de la mujer y el mercado laboral 2009, elaborado por Ormusa.

 

Tal parece que en pleno siglo XIX sigue existiendo una brecha de desigualdad de género tanto en los trabajos como en los salarios que reciben las mujeres.

 

“Por el hecho de ser mujer existe siempre una discriminación y aunque la violación de derechos es muy generalizada siempre se evidencia más en las maquilas”, comenta Karla Benítez, abogada en el área de incidencia laboral de Las Mélidas.

 

A la espera de  políticas integrales

En el caso de Miriam Romero la ayuda que le bridaron en Las Mélidas contribuyó a que pudiera, por lo menos, dar a luz gozando de su seguro social. “De lo contrario, todo lo que había pagado de seguro por siete meses habría sido en vano”, asegura Romero.

 

El informe detalla que  las medidas impulsadas por el actual Gobierno están siendo mínimas y pocos efectivas.

 

Sin embargo, según de Avilés, se ha creado un convenio interinstitucional con el Ministerio de Hacienda, la Superintendencia de Pensiones y el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) para velar por la protección de los y las trabajadoras en las maquilas.

 

Además cuentan con departamento que realiza inspecciones permanentes en diferentes maquilas.

 

“Las normativas con las que contamos para sancionar a las empresas son la Constitución de la Repúblicas, el Código de Trabajo y la normativa Internacional”, añade la ministra.

 

Martha Saldaña, representante de Feasies, asegura que con la divulgación de este informe pretenden que las autoridades actúen de forma concreta para comenzar a erradicar de una vez las violaciones que sufren las mujeres en las maquilas.

 

“Esperamos que los casos comiencen a ser divulgados y que el gobierno actué como un ente regulador”, dice Saldaña.

 

Darle una apuesta a una normativa que permita seguridad laboral para las trabadoras de las maquilas es una de las mayores luchas que tienen las organizaciones de mujeres. No obstante, la lucha sigue siendo larga y dura pero no imposible para lograr una sociedad más justa para las mujeres.

 

Economía que cuelga de un hilo

La industria maquilera dio sus inicios en los años 70’s en nuestro país luego de instaurada la primera zona franca en San Bartolo. La maquila comienza a experimentar un notorito crecimiento a partir de la década de los 90’s, cuando se configura como una estrategia económica que se basa en la industrialización y exportación de productos no tradicionales.A pesar de esto, en los dos últimos dos años, las maquilas se han convertido en un sector que ha dejado a cientos de mujeres en las tasas del desempleo. 

 

Los casos abundan. Por ejemplo, la compañía Fruit of the Loom despidió, a mediados de marzo de 2009, a 3,000 empleados y empleadas de su planilla de 12,000, debido a la baja en los pedidos. O el caso de las maquilas INCASS, que cerró de forma repentina, en noviembre de 2008, dejando sin trabajo alrededor de mil empleadas.  

 

Según los datos del BCR, en enero de 2009 las ventas externas de la maquila se redujeron en -23%, pasando de 134.4 millones de dólares en el primer mes de 2008 a 103.9 millones en el mismo mes de 2009. Es decir que el sector vendió 30.5 millones de dólares menos en dicho periodo.

 

La reducción de las exportaciones tiene mucho que ver con la crisis financiera de Estados Unidos y la apertura de éste con China. 

 

La Organización Mundial de Comercio (OMC) autorizó hasta el año 2015 la prorroga de los beneficios de la Ley de Zonas Francas. Los incentivos y regímenes especiales que otorga esta  normativa incluyen exenciones del impuesto sobre la renta y de las tasas municipales, los cuales tendrán que desaparecer para esa fecha.

 

El gobierno ha dicho que está buscando alternativas que sustituyan la generación de empleos que eventualmente se perderán con el cierre de las maquilas. 

 

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