Estas visitando Archivo ContraPunto

Para ir a Diario Digital ContraPunto click AQUI

Facebook RSS Twitter

Noticias de El Salvador - ContraPunto

Octubre 25 / 2014

El Salvador al borde del límite por deuda

E-mail Imprimir PDF

Por Saúl Díaz Ortiz (*)

El Salvador se encuentra en una situación muy grave en cuanto a la deuda pública total y exige al Gobierno tomar con mayor responsabilidad la contratación de créditos internacionales

 

SAN SALVADOR - No hace mucho que el presidente de la República discutió créditos internacionales con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), también se recibieron préstamos del Banco Mundial (BM), del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), el Banco Nacional de Desarrollo de Brasil (BND), entre otros.

 

Antes de hacer un recuento de todos los créditos que el Gobierno actual ha adquirido, trataremos  de mostrar a grandes rasgos las necesidades de financiamiento que el país tiene y que están plasmadas en un documento que  muy pocas personas conocen, es decir, el plan quinquenal 2009-2014.

 

De acuerdo a lo que el ministro de Hacienda, Carlos Cáceres, ha declarado en los medios de comunicación, el plan quinquenal, el cual presenta a los sectores estratégicos y lineamientos que el Gobierno fomentará y seguirá durante el periodo 2009-2014, necesita US$4,500 millones para poder realizarse.

 

Según el Secretario Técnico de la Presidencia, Alex Segovia, este monto sería invertido de acuerdo a la siguiente estructura: US$1,800 millones (40%) para inversión social, US$1,575 millones (35%) para reactivación económica y los restantes US$1,125 millones (25%) se destinarían a la seguridad pública y otros proyectos de desarrollo.

 

Conociendo las necesidades financieras del país, podemos ahora hacer un recuento de los créditos internacionales que hasta el momento distintos organismos multilaterales han otorgado al país. Hasta la fecha, el BID, BM, BCIE y el BND han aprobado créditos por US$1,143.2 millones para el presente año.

 

Del total de esos fondos, US$300 millones se invertirán en apoyo presupuestario (insuficientes para cubrir el “agujero” de US$434 millones que posee el presupuesto general de la nación vigente), US$376.3 millones en proyectos sociales, US$ 24 millones en seguridad pública, US$73.7 millones en proyectos de infraestructura, US$37 millones en prevención y mitigación de riesgos, US$20 millones en fortalecimiento fiscal y US$312.2 para la renovación y modernización del sistema de transporte público.

 

Es común que los Gobiernos adquieran deuda para poder hacer frente a sus necesidades, es aún más común que esta deuda aumente en tiempos de crisis cuando las necesidades aumentan y los recursos disminuyen. A pesar de lo anterior, la deuda debe tener un seguimiento estricto para evitar problemas de mediano y largo plazo, los cuales afectarían la macroeconomía y conllevarían a una situación insostenible.

 

En cuanto a los indicadores que deben de monitorearse para asegurar que el nivel de deuda se mantenga en niveles controlados, el Fondo Monetario Internacional (FMI) propone en su documento “Indicadores de vulnerabilidad externa relacionados con la deuda y las reservas internacionales”, que se revisen periódicamente tres proporciones: deuda sobre el Producto Interno Bruto (D/PIB), deuda sobre las exportaciones (D/X) y la deuda sobre ingresos tributarios (D/YT). Cada uno de estos indicadores tiene sus ventajas y desventajas metodológicas, pero el más importante es el de D/PIB.

 

El FMI afirma que se pueden establecer ciertos límites máximos de estos indicadores para poder determinar si la situación se encuentra en orden. Sin embargo, cabe mencionar que la evidencia empírica de estos parámetros es  limitada y no provee una guía certera, además establecer niveles máximos para todos los países sin tomar en cuenta las circunstancias especificas de cada uno de ellos, podría conllevar a conclusiones erróneas. En este sentido, el FMI plantea que las razones D/PIB, D/X y D/YT deben mantenerse abajo del 50%, 200% y 290% respectivamente.

 

En El Salvador, los indicadores a lo largo del periodo de 1991 a 2008 han tenido una tendencia a la baja. De acuerdo a estimaciones propias con datos del Banco Central de Reserva, la proporción D/PIB pasó de 59% en 1991 a un 44% en 2008, D/X paso de 511% a 298% y la razón D/YT pasó de 620% a 337%.

 

Lo anterior demuestra que en cuanto a las razones D/X y D/YT, el país siempre ha sobrepasado los límites máximos establecidos por el FMI, sin embargo con respecto a la proporción D/PIB desde 1993 hasta 2008, esta se ha mantenido en los niveles tolerables.

 

El año 2009 ha representado un aumento de estas proporciones y refleja que el país está llegando poco a poco al límite de su endeudamiento. El año recién pasado finalizó con una proporción D/X del 387%, la razón D/YT alcanzó el 428% y la D/PIB llegó al 52.6%.

 

Lo anterior indica que El Salvador se encuentra en una situación muy grave en cuanto a la deuda pública total y exige al Gobierno tomar con mayor responsabilidad la contratación de créditos internacionales o al menos de crear (de manera mucho más urgente que la actual) los mecanismos necesarios para dejar de depender de los mismos.

 

Aunque los indicadores propuestos por el FMI poseen defectos para ser aplicados sin discriminación en cualquier país, estos deben tomarse como un marco de referencia y teniendo los niveles alcanzados en 2009 debe iniciarse, no en unos meses sino inmediatamente, la formulación y aplicación de una reforma fiscal integral que colabore mayoritariamente a la obtención de los US$4,500 millones de dólares que, de acuerdo al Gobierno actual, son necesarios para contribuir al desarrollo del país en los próximos cinco años.

 

(*) Economista redactor de ContraPunto

Otros medios

Diario Cultural de El Salvador contrACultura

Portal de Audiovisuales ContraPuntoTV

Galería de Fotos ContraPuntoFoto

Archivo Digital Roque Dalton Roque Dalton